Pasa una cosa curiosa con el Pilates hoy en día. Te lo encuentras en todas partes, mezclado con mil disciplinas distintas. Que si con pesas, que si a 40 grados, que si con música a todo volumen… Pero, ¿alguna vez has probado el método original tal y como se concibió?
Buscar hacer Pilates clásico en Murcia se ha convertido en la prioridad de quienes quieren dejarse de modas pasajeras y apostar por lo que realmente funciona.
Y como en HAVIT no entendemos el movimiento sin la salud interna, hoy te voy a contar por qué este método tradicional, combinado con —la nutrición—, es exactamente el cambio de chip que tu cuerpo te está pidiendo a gritos.
¿Qué tiene de especial el Pilates clásico?
Joseph Pilates no inventó su método para sudar sin sentido o para quemar calorías a lo loco. Él lo llamó «Contrología». Y el nombre le viene que ni pintado, porque trata de la conexión absoluta entre tu mente y tus músculos.
En el método clásico, los ejercicios no se hacen al azar. Tienen un orden súper específico donde cada movimiento prepara a tu cuerpo para el siguiente. Todo nace desde lo que él llamaba el «Powerhouse» o centro de energía (básicamente tu faja abdominal profunda, lumbares, suelo pélvico y glúteos), y desde ahí el movimiento fluye hacia brazos y piernas.
Y ojo, un apunte importante: que hablemos de Pilates clásico no significa que estemos peleados con los accesorios o que solo uses una colchoneta. Al contrario. En el método clásico es súper habitual y beneficioso integrar elementos como la fitball, unas mancuernas ligeras, bandas o el aro mágico. La diferencia es para qué los usamos: no buscamos «hacer pesas» a lo loco, sino retar tu equilibrio, darte soporte en un ejercicio complicado o despertar esos músculos rebeldes que necesitan un empujoncito extra para conectar con tu centro.
3 movimientos del Pilates clásico
Para que te hagas una idea, la tabla original consta de 34 ejercicios innegociables. Se ven preciosos y fluidos desde fuera, pero hacerlos bien… eso es otra historia. Fíjate en estos tres clásicos:
- El Cien (The Hundred): Es el calentamiento por excelencia. Tumbado bocarriba, elevas piernas y cabeza, y bombeas los brazos mientras respiras profundamente 100 veces. Parece simple, pero si tus niveles de energía (glucosa) están por los suelos porque has comido mal, en la respiración 30 estarás temblando como un flan.
- El Roll Up: Tumbado, tienes que subir hasta sentarte y alcanzar tus pies articulando la columna vértebra a vértebra. El reto aquí es prohibidísimo «tirar de inercia» o dar tirones con el cuello. Requiere una fuerza abdominal profunda brutal.
- El Teaser (La V): Es la típica postura a la que todo el mundo quiere hacerle una foto. Consiste en mantener el equilibrio sobre los isquiones (los huesos del culete) formando una «V» con las piernas y el torso extendidos. O tienes un control absoluto de tu cuerpo, o te caes hacia atrás.
La pieza que siempre falta: Por qué unimos pilates y nutrición
Aquí es donde en HAVIT marcamos la diferencia y nos ponemos serios.
Puedes hacer el famoso Hundred con una técnica impecable. Pero si sales de clase y tu alimentación es un caos, estás frenando tus propios resultados. No nos engañemos, el ejercicio es solo el estímulo; la magia ocurre cuando te nutres bien.
Vemos a diario cómo cambian nuestros pacientes cuando unen ambas piezas:
- Tono muscular de verdad: El Pilates clásico esculpe, estiliza y alarga el músculo. Pero para que ese músculo se forme y esté firme, tu cuerpo necesita un aporte de proteínas de calidad. Si no le das los bloques de construcción, por mucho que entrenes, el músculo no se tonifica.
- Energía para no perder el control: Para mantener la concentración, la respiración y la fluidez que exige el método clásico, tu cerebro y tus músculos necesitan combustible del bueno. Una nutrición adaptada mantiene tus niveles de glucosa estables para que no te den «bajones» a mitad de clase.
- Adiós a la inflamación: Un buen plan nutricional ayuda a que tus tejidos se reparen mucho más rápido después del esfuerzo, reduciendo esas molestias articulares o agujetas excesivas que a veces te quitan las ganas de volver a entrenar.
Lo que notas cuando haces las cosas bien
Si te animas a probar el Pilates clásico en Murcia y además te dejas asesorar por nuestro equipo de nutrición, esto es lo que vas a notar en apenas unas semanas:
- Creces un par de centímetros (visualmente): Al descomprimir la columna y mejorar tu postura, caminas más erguido. Adiós a los hombros encorvados por el ordenador.
- Un abdomen que hace su trabajo: No hablamos de la «tableta», hablamos de un core fuerte que protege tu espalda baja cuando coges las bolsas de la compra o a tus hijos en brazos.
- Reseteo mental: Al exigir tanta concentración en la respiración y el movimiento, tu cabeza no tiene espacio para pensar en los problemas del trabajo. Es un descanso mental en toda regla.
- Disminución de la inflamación abdominal y del dolor lumbar.
El movimiento cura, pero la alimentación construye
¿De qué sirve tener un coche con un motor increíble si le echas el combustible equivocado? Con tu cuerpo pasa exactamente lo mismo.
Si estás buscando mejorar tu postura, fortalecer tu espalda y sentirte con más energía que nunca, ha llegado el momento de hacer las cosas con sentido.
¿Quieres comprobar cómo responde tu cuerpo cuando lo nutres bien y lo mueves con precisión?
En HAVIT somos expertos en trazar la ruta exacta que tú necesitas. Da el paso, pide tu cita en nuestro centro y descubre cómo podemos ayudarte.

Médico de familia & Fundadora de Hávit Salud
Como Médico de Familia he trabajado con miles de pacientes para mejorar su salud y evitar problemas derivados de enfermedades crónicas. En Hávit mi función es encontrar el origen del problema del paciente, así como guiarlos y acompañarlos en su recuperación.
N. Col 304624861